El jefe de la Dirección de Inteligencia Nacional de Estados Unidos (DNI), James Clapper, pidió ayer al exanalista Edward Snowden que devuelva los documentos que “robó” de la Agencia Nacional de Seguridad (NSA), parte de los cuales hizo públicos, porque suponen “una grave amenaza” a la seguridad nacional.
“Snowden dice que ha ganado y cumplido su misión. Si es así, le pido, al igual que a sus cómplices, devolver los documentos robados que todavía no se han hecho públicos para evitar daños suplementarios a la seguridad de Estados Unidos”, dijo Clapper en la Comisión de Inteligencia del Senado.
El responsable de la Dirección Nacional de Inteligencia, que reúne a todas las agencias estadounidenses, señaló que “lo que Snowden ha robado y expuesto va mucho más allá de sus preocupaciones declaradas sobre los programas de vigilancia nacional”.
“Como consecuencia, hemos perdido fuentes de inteligencia extranjera crucial”, precisó.
El comportamiento del exanalista, refugiado en Rusia, es “una amenaza grave para nuestra seguridad nacional”, dijo, a su vez, el director de inteligencia militar de la CIA, el general Michael Flynn, que también compareció ante los senadores.
El Gobierno estadounidense acusa a Snowden de haber robado unos 58 mil documentos de la NSA, de los que la prensa de todo el mundo ha publicado hasta ahora cerca de mil.
El exanalista asegura que su objetivo era denunciar la envergadura de los programas de recolección de datos de la NSA y su intromisión en la vida privada de los estadounidenses.
