Varios cadáveres permanecían expuestos este domingo en la ciudad principal del Valle de Swat mientras los residentes buscaban alimentos en los mercados casi vacíos, un día después que tropas del ejército dijeron haber recuperado la ciudad que estuvo bajo control del Talibán.
En otras partes del noroeste de Pakistán, las autoridades dijeron que varias decenas de milicianos murieron en combates con los soldados, que podrían señalar que los enfrentamientos en Swat se trasladaron a otras partes de la región del noroeste, que tiene frontera con Afganistán.
AP constató daños en muchas construcciones de Mingora, pero ninguna grave. Dos cuerpos en descomposición, al parecer de rebeldes, permanecían insepultos en un cementerio, mientras un tercer cadáver carbonizado estaba cerca de un centro comercial. El olor de explosivos flotaba en el aire.
“Hemos sufrido hambre durante muchos días. Hemos estado cocinando hojas de árbol para seguir vivos. Gracias a Dios, esto ha terminado”, dijo Afzal Kan.
Pakistán lanzó el mes pasado una ofensiva militar contra los milicianos talibanes en el Valle de Swat y distritos circundantes después que los rebeldes violaron las condiciones de un cese de hostilidades y avanzaron a una región cercana de la capital, Islamabad.
Hablando en Singapur, el secretario de Defensa de Pakistán pronosticó que el ejército recuperará el control de toda a región de Suat en “dos o tres días”.
