México, Chile, Colombia y Brasil no han hecho ningún esfuerzo por luchar contra los sobornos de sus empresas en el exterior a pesar de figurar entre los 41 países que firmaron un compromiso al respecto, denunció ayer la oenegé Transparencia Internacional (TI).
Esta conclusión se desprende del informe Exportando corrupción que da seguimiento a la implementación de la Convención para Combatir el Cohecho en el extranjero, de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico.
Estos cuatro países latinoamericanos integran el furgón de cola de esta lista, en la que se agrupa a los firmantes que no han hecho “nada” por impedir que sus empresas recurran al soborno para vender en el extranjero y que suponen actualmente el 27% de las exportaciones mundiales.
Aquí están además Japón, Holanda, Corea del Sur, Rusia, España, Bélgica, Irlanda, Polonia, Turquía, Dinamarca, República Checa, Luxemburgo, Israel, Eslovaquia, Grecia, Eslovenia, Bulgaria y Estonia.
En tanto, Argentina, junto con Francia, Suecia, Noruega, Hungría, Suráfrica, Portugal y Nueva Zelanda, integran las ocho economías que, según el ranking, han implementado de forma “leve” el contenido del texto.
Solo cuatro países –EU, Alemania, Reino Unido y Suiza– investigan y persiguen “activamente a empresas que engañan a los contribuyentes cuando sobornan a funcionarios extranjeros para lograr o inflar contratos, obtener licencias y concesiones”.
Tras ellos se sitúa un grupo que ha aplicado de forma “moderada” la convención: Italia, Canadá, Australia, Austria y Finlandia. China, el mayor exportador global, no ha mostrado interés en firmar esta convención.
A juicio del presidente de TI José Ugaz, los investigadores no tienen respaldo político para perseguir a las multinacionales, porque prevalece el interés económico frente a la lucha contra la corrupción y faltan recursos.