El ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Guido Westerwelle, mandó llamar ayer al embajador británico por los informes sobre actividades de espionaje de la embajada de ese país en Berlín.
De acuerdo con el ministerio de Relaciones Exteriores, funcionarios alemanes indicaron al embajador Simon McDonald que “la interceptación de comunicaciones desde las instalaciones de una misión diplomática sería un acto internacionalmente ilegal”.
Hasta el momento, no se han dado a conocer más detalles sobre la reunión.
El diario Independent, con sede en Londres, informó ayer que el Reino Unido podría estar operando un “centro de escucha encubierto” en Berlín, usando equipo ubicado en la azotea de la embajada.
El informe dice que el equipo se usaría para oír conversaciones de celulares y vigilar comunicaciones en oficinas de gobierno.
La información sale a la luz cuando Alemania está indignada por las acusaciones de espionaje contra la Agencia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, que habría alcanzado a la canciller, Angela Merkel.
La semana pasada, Berlín mandó llamar al embajador estadounidense debido a estas acusaciones.
