El gobierno español de Mariano Rajoy hizo ayer un reconocimiento a las víctimas de los atentados del 11-M, en la víspera del décimo aniversario de la masacre.
El ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, condecoró con la real orden de reconocimiento civil a 365 heridos por las bombas que explotaron el 11 de marzo de 2004 en cuatro trenes suburbanos de Madrid.
El acto arrancó con un minuto de silencio por los 191 muertos y los más de mil 800 heridos.
“Los españoles hemos sufrido mucho y durante mucho tiempo por culpa del terrorismo. Jamás nos llegamos a acostumbrar al dolor. Hoy es el día en que el recuerdo y la memoria de las víctimas permanecen para siempre de forma indeleble entre nosotros”, dijo Díaz.
El homenaje se celebró en el Teatro Real de la capital española y unió por primera vez desde 2007 a los máximos representantes de las asociaciones de víctimas del terrorismo. Distanciadas desde hace años, las máximas representantes de los dos principales colectivos de afectados del 11-M destacaron ayer lo que les une: el recuerdo a las víctimas. Pero también recordaron sus diferencias ante la autoría de la masacre: mientras un sector acata la sentencia que en 2007 atribuyó las bombas a un grupo yihadista, otra parte más afín a la derecha pide desde hace años seguir investigando los crímenes.
“El 11-M sigue sin resolverse”, insistió Ángeles Pedraza, responsable de la Asociación de Víctimas del Terrorismo, más cercana al conservador Partido Popular (PP) de Mariano Rajoy.
Por su parte, Pilar Manjón, presidenta de la Asociación 11-M Afectados por el Terrorismo, arremetió contra la llamada “teoría de la conspiración”, que durante años apuntó a una relación de la célula yihadista con ETA y del 11-M con la victoria del Partido Socialista en las elecciones celebradas tres días después.
“Tenemos bastante con las pérdidas vitales y ver a los heridos. El daño ya está hecho, pero borraría estas teorías por completo”, dijo.
Poco antes del acto, el ministro de Interior confirmó en una entrevista en la emisora de radio Onda Cero que España mantiene un nivel “alto” de alerta ante el riesgo probable de atentado yihadista.
Aclaró que es un nivel similar al que tiene la mayoría de los países del entorno de España. “Es evidente que España forma parte de los objetivos estratégicos de la yihad global. No somos los únicos pero estamos en el punto de mira”, dijo.
También destacó que desde el 11-M se ha incrementado hasta mil 800 el número de agentes dedicados a la lucha antiterrorista
