El Gobierno español expresó ayer jueves su apoyo a la presidenta de Filipinas, Gloria Macapagal, para resolver la crisis que atraviesa el país y consideró que las reformas para lograrlo deben "respetar las instituciones" y "la legalidad vigente".
La Presidenta de Filipinas recibe estos días fuertes presiones para que dimita, acusada de amañar las elecciones presidenciales de 2004 y de que parte de su familia cobrara comisiones millonarias del juego ilegal.
Macapagal, que niega que cometiera fraude electoral, trata de reorganizar su gobierno y de acometer reformas fundamentales para sacar al país de la crisis.
El Ministerio español de Asuntos Exteriores expresó ayer en un comunicado que sigue con "gran interés y preocupación" la situación en Filipinas y agregó que entiende que las "necesarias reformas" que Filipinas "ha propuesto emprender deben realizarse respetando las instituciones y de conformidad con la legalidad vigente".
"El gobierno de España respaldará todos los esfuerzos de la sociedad y de las autoridades filipinas en la búsqueda de la estabilidad institucional, y en este mismo sentido apoya a la Presidenta constitucional de la República en su objetivo de lograr un desenlace satisfactorio a la actual crisis", dice la nota. En tanto, Macapagal Arroyo, bajo fuertes presiones para que dimita, incluyó ayer tres nuevos nombres en su equipo económico: Peter Ávila en Comercio, Rómulo Neri en Presupuesto y Tito Santos de secretario de planificación económica.

