El exdiputado brasileño Roberto Jefferson, quien en 2005 denunció las corruptelas que pusieron en jaque al ahora expresidente Luiz Inacio Lula da Silva, ingresó ayer a prisión para cumplir una pena de siete años de reclusión.
Jefferson, quien hace poco más de ocho años estremeció al país al revelar que el gobernante Partido de los Trabajadores operaba una vasta red de corrupción durante el primer mandato de Lula, fue uno de los 25 políticos y empresarios condenados en el llamado “juicio del siglo”, referido a esos escándalos.
Las denuncias de Jefferson causaron una profunda crisis política que durante varios meses mantuvo contra las cuerdas al gobierno de Lula, quien a pesar de su estrecha relación con varios de los 25 condenados no figuró entre los acusados por falta de pruebas.