La guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) ofreció ayer “armas y combatientes” para respaldar una protesta que mantienen desde el mes pasado cerca de 15 mil campesinos en una zona del nordeste de Colombia, en exigencia del freno de la erradicación de cultivos de hoja de coca y de mayores inversiones en el sector agrícola.
El respaldo, que generó rechazo por parte del gobierno, fue anunciado en un comunicado en la web de las FARC.
La movilización campesina en la región del Catatumbo, en el departamento de Norte de Santander, empezó el 10 de junio, y desde entonces el gobierno ha asegurado que aunque los reclamos de mayores inversiones son justos, se ha detectado una infiltración de las FARC.
Cuatro campesinos murieron en los primeros días de la movilización durante un enfrentamiento con una fuerza antimotines de la policía. En medio de las denuncias de los campesinos sobre un uso excesivo de la fuerza por parte de la policía, el gobierno ha señalado que más de 40 agentes han resultado heridos por explosivos y armas de fuego que no deberían utilizarse durante una protesta social.