Las insurgentes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) saludaron ayer en La Habana un posible encuentro entre el presidente Juan Manuel Santos y el líder guerrillero Rodrigo Londoño, alias Timochenko, para acelerar el proceso de paz.
El mandatario colombiano había ordenado perseguir, capturar o dar de baja a los líderes de la guerrilla dentro de la intensa ofensiva de las fuerzas militares, pero el martes no descartó una reunión con Timochenko antes de firmar un eventual acuerdo que ponga fin a casi medio siglo de conflicto armado en el país sudamericano.
“Es mejor esa consideración (de Santos) que dar la orden de matar en un país donde no hay pena de muerte”, expresó Jesús Santrich, miembro de la delegación de las FARC en las conversaciones de paz con sede permanente en el Palacio de Convenciones de la capital cubana.
Ese eventual encuentro sería el primero desde que el expresidente Andrés Pastrana se reuniera con el fundador del grupo rebelde, Manuel Marulanda, durante las fallidas conversaciones de paz que colapsaron en 2002.