Un 20% de la frontera estadounidense con México carece de la vigilancia adecuada, lo que dificulta detectar actividades ilegales, afirmó la oficina de contraloría del Congreso (GAO) ayer.
La Patrulla Fronteriza estadounidense mantiene control operativo -capacidad de detectar y detener el tráfico ilegal- en mil 400 de los 3 mil 200 km de la frontera, según un informe de la GAO divulgado durante una audiencia legislativa.
Dos tercios de los restantes mil 800 km son “vigilados” con una “alta posibilidad” de detectar actividad ilegal, pero cerca de 600 km tienen un nivel de control “no aceptable para la seguridad fronteriza”, señaló la GAO.
La Patrulla Fronteriza dice que la situación obedece a “múltiples factores”, entre ellos terrenos de difícil acceso, falta de infraestructura y “la necesidad de priorizar el despliegue de recursos a sectores que se considera tienen mayor riesgo de presentar actividades ilegales”, señaló el texto. Efectivamente, el sector de Yuma (Arizona), el de mayor actividad ilegal según las autoridades estadounidenses, que registra la mitad de las entradas de indocumentados y marihuana a Estados Unidos, tiene el mayor nivel de vigilancia, según la Patrulla.
Las autoridades estadounidenses se muestran crecientemente preocupadas por el desborde a su territorio de la violencia del crimen organizado en México, donde en los últimos cuatro años ha provocado más de 34 mil muertes. Pero la frontera está más protegida y es más segura que nunca, afirmó en la audiencia en la Comisión de Seguridad Interior de la Cámara de Representantes el jefe de la Patrulla Fronteriza, Michael Fisher.
En sus primeros dos años, el gobierno de Barack Obama “ha dedicado históricos niveles de personal, tecnología y recursos en la frontera suroeste”, dijo Fisher.
Actualmente, la Patrulla cuenta con 20 mil efectivos, el doble de lo que tenía en 2004. En su proyecto de presupuesto para 2012 presentado el lunes, el gobierno de Obama solicita recursos para contratar mil efectivos adicionales para la Patrulla Fronteriza y 250 para la Agencia de Protección de Fronteras (CBP).

