Al menos 12 personas murieron y más de 7 mil hectáreas de diversos cultivos resultaron destruidos por las intensas lluvias e inundaciones que afectan a Bolivia desde principios de año, reportaron este miércoles autoridades y medios locales.
Los desastres, particularmente graves en el departamento amazónico de Cochabamba y en los amazónicos orientales de Santa Cruz y Beni, no afectaban a las vitales industrias petrolera y minera, pero podrían provocar escasez de algunos alimentos, indicó a reporteros el viceministro de Defensa Civil, Hernán Tuco.
“Hasta el martes, tenemos registradas en todo el país 22 mil 614 familias afectadas por inundación, riada y granizada, y esperamos que esta cifra siga subiendo porque todavía no ha llegado lo más fuerte de las lluvias”, dijo el funcionario.
Tuco señaló que para la atención a las personas afectadas y la reparación de infraestructura dañada, el Gobierno ha utilizado hasta ahora solo recursos locales, pero no se descarta acudir a la ayuda internacional porque se esperan dos meses más de lluvias.

