El Gobierno de Colombia rechazó ayer una propuesta de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) para aplazar por un año las elecciones de 2014, en el inicio del décimo ciclo de una negociación de paz en el que las partes discutirán la participación en política de los rebeldes, el segundo tema de la agenda que acordaron.
Poco antes de ingresar al centro de convenciones, donde las partes negocian desde noviembre pasado, el grupo guerrillero pidió “aplazar el calendario electoral por un año” a fin de avanzar en la negociación sin presiones, pero el Gobierno descartó esa posibilidad.
“Tenemos que concentrarnos en la agenda si queremos que este proceso tenga éxito. No debemos distraernos en propuestas que poco contribuyen a la claridad como ocurre con la supuesta prolongación del período de los elegidos. Eso no va. La constituyente no va”, dijo un comunicado del Gobierno leído por Humberto de la Calle, jefe del equipo negociador.
El presidente colombiano Juan Manuel Santos también descartó desde Jerusalén (Israel) la posibilidad de aplazar las elecciones del próximo año, lo que hubiese implicado prolongar los actuales mandatos de los congresistas y del propio mandatario.
“No hay la más mínima posibilidad de que eso se pueda dar, nosotros tenemos un calendario electoral que se va a cumplir y sobre todo no hay la más mínima probabilidad de que yo ni siquiera piense en parte de esa propuesta donde se prolonguen los períodos, eso está totalmente descartado”, enfatizó.
