La práctica de leer los correos electrónicos de cuentas personales de Gmail para vender publicidad es legal, argumentaron abogados de la compañía al pedir que se deseche una demanda que pugna por detenerla.
Google alega: “todos los usuarios de correo electrónico deben esperar inevitablemente que sus mensajes sean objeto de un proceso automatizado”.
La empresa también intercepta mensajes enviados a los 425 millones de usuarios de Gmail procedentes de otros servicios que no aceptaron a las condiciones de la compañía.
Los defensores de la privacidad apuntan: “la gente cree que sus emails son correspondencia privada, y no sujeta a la intromisión de una corporación que mueve $180 mil millones”, destacó Consumer Watchdog.