La organización ecologista internacional Greenpeace pidió ayer al primer ministro francés, Jean-Marc Ayrault, de visita en Moscú, que abogue por la liberación de sus 30 activistas detenidos en Rusia, y no solo por la del ciudadano francés que figura entre ellos.
“Consideramos que no hay que hacer distinciones entre los 30, sobre todo porque entre ellos también hay rusos, para quienes la situación podría ser más complicada”, declaró a la emisora France Info el director de Greenpeace Francia, Jean-François Julliard.
“Hemos pedido al primer ministro que no se olvide de los 30 y que dirija el mismo mensaje a las autoridades rusas: hay que liberarlos a todos”, agregó Julliard.
Ayrault realiza una visita de dos días a Rusia, que termina hoy.
El barco de Greenpeace Arctic Sunrise fue asaltado por un comando ruso el 19 de septiembre pasado, después de que los activistas intentaran escalar una plataforma petrolera del gigante Gazprom para denunciar los riesgos ecológicos de la planta en el ártico.
En tanto, Greenpeace Italia confirmó ayer que la primera audiencia sobre el caso en el Tribunal Internacional del Derecho del Mar de Hamburgo se realizará el próximo 6 de noviembre.
