El Gobierno argentino anunció ayer indemnizaciones para los miles de afectados por los cortes de luz durante la fuerte ola de calor que vivió el país en las dos últimas semanas, y aseguró que “no cederá” a las presiones de las eléctricas para subir las tarifas, congeladas desde enero de 2002.
El ministro de Planificación Federal, Julio de Vido, volvió a responsabilizar a las empresas Edenor y Edesur de los fallos en el suministro, e insistió en que el Ejecutivo no descarta una rescisión del contrato de concesión. “...No nos va a temblar el pulso para tomar las medidas que la seriedad y el caso requieran para garantizar la distribución eléctrica”, aseguró.
El ministro anunció que Edenor y Edesur deberán resarcir a los damnificados con indemnizaciones que van desde los 490 a los 870 pesos (entre $75 y $136), así como hacerse cargo de los equipos dañados. La cifra estará determinada por el tiempo que pasaron sin luz.
Edenor anunció ayer que invertirá cerca de $300 millones en 2014 para acompañar el crecimiento de la demanda energética, mejorar sus instalaciones y la calidad del servicio.
