Indígenas colombianos que participan desde comienzos de semana en una protesta nacional en demanda de mejores condiciones de vida denunciaron ayer, sábado, que 30 de ellos fueron heridos por la unidad antidisturbios de la policía y que 15 más fueron retenidos.
Según un comunicado de los líderes de la protesta, la refriega se produjo en el sitio Remolinos del departamento de Risaralda, en el centro del país, en donde se concentraron algunos de los participantes de movilización.
El martes pasado, unos 40 mil indígenas iniciaron una movilización en al menos seis departamentos de Colombia para reclamar mejores condiciones de vida y una mayor participación en la política del país.
El consejero mayor de la Organización Nacional Indígena, Luis Fernando Arias, denunció el “exceso de fuerza” por parte del Escuadrón Móvil Antidisturbios de la Policía, que dejó 33 indígenas heridos durante las marchas del miércoles y el jueves en los departamentos del Cauca y Valle del Cauca.
El ejército y la policía han justificado sus operaciones de desalojo de las vías, al señalar que fue imposible negociar con los manifestantes para que las abandonaran.