El secretario general de las Naciones Unidas, Kofi Annan, se manifestó ayer martes "aliviado" por los resultados de la investigación que lo absuelven de toda culpa en relación a las irregularidades cometidas por la organización en relación al programa humanitario para Irak "Petróleo por Alimentos".
En una conferencia de prensa en Nueva York, el titular de la ONU reconoció las críticas realizadas por el comité independiente de investigación, encabezado por el ex presidente de la Reserva Federal Paul Volcker, sobre las acciones de su hijo Kojo.
"Amo a mi hijo y siempre esperé que actuara con la mayor integridad. Me entristece mucho la evidencia de que actuó de forma contraria", dijo el funcionario.
Annan añadió que sus momentos más difíciles y dolorosos durante el año pasado fueron cuando descubrió que su hijo había actuado de forma inapropiada.
Kojo Annan, de 32 años, se había negado a cooperar con el comité, que lo acusó a él y a la compañía suiza Contecna de haber violado sus obligaciones con las Naciones Unidas y de haber ocultado el contrato laboral entre ambas partes.
Annan afirmó que estaba a favor de "toda la verdad, sin miedos ni favores" cuando contrató al comité para que investigara los cargos de corrupción relacionados al programa humanitario.
