Empresas que operan en Brasil enfrentan a menudo un complejo cuadro de peticiones de sobornos, en su mayoría procedentes de agentes públicos, que encarecen y dificultan sus operaciones, según un informe elaborado por una organización privada.
El estudio de la organización TRACE International, basada en Estados Unidos, documentó 121 casos de sobornos reportados entre julio de 2007 y junio de 2010, de los que 80% provienen de personas ligadas al gobierno. La policía la principal fuente de demandas de pagos indebidos.
“Empresas que operan en la región deben tomar en cuenta el creciente foco brasileño en los sobornos extranjeros. Brasil actualmente investiga a varias corporaciones multinacionales por supuestamente sobornar a sus funcionarios”, comentó Alexandra Wrage, presidenta de TRACE International.
El estudio surgió en momentos que el país impulsa un amplio conjunto de obras de infraestructura conocido como Programa de Aceleración del Crecimiento, que prevé invertir 288 mil millones de dólares en iniciativas de transporte, energía, saneamiento, vivienda y recursos hídricos.
“Los proyectos de infraestructura están reconocidamente rodeados y plagados por sobornos”, dijo Wrage a AP en una consulta telefónica. “Hay mucho dinero flotando a su alrededor, y sin control se pueden convertir en una fuente de irregularidades”.
Dijo que obras públicas se pueden encarecer entre 10% y 20% por los sobornos, que además provocan atrasos en su desarrollo, porque las partes involucradas negocian los pagos.