Las tropas israelíes mataron ayer en la ciudad cisjordana de Qalqilya a un miembro de las fuerzas de seguridad palestinas al que querían detener, dijo el Ejército del Estado judío.
Residentes palestinos identificaron al hombre como Saleh Yasin, de 27 años, un funcionario de inteligencia palestino, y el personal de un hospital dijo que el joven había sido baleado en la espalda.
Una autoridad palestina señaló que Yasin fue ultimado a sangre fría cuando volvía a casa desde el trabajo.
El Ejército israelí, en cambio, afirmó que Yasin disparó a las tropas cuando fueron a detenerlo y que estas devolvieron el fuego.
Un comunicado del Ejército indicó que Yasin fue objeto de la operación de arresto, porque abrió “fuego contra soldados israelíes en numerosas ocasiones las últimas semanas”.
Añadió que se encontró un arma y munición en el lugar.
La muerte de Yasin es la segunda en Cisjordania en pocas horas, después de que Nafeh al Sadi, de 23 años, que los residentes de Yenin dijeron era un militante de la Yihad Islámica, fuese baleado por israelíes que iban a detenerlo el miércoles.
Tras ambos hechos, el presidente de la Autoridad Palestina, Mahmud Abbas, acusó ayer jueves a Israel de intentar hacer fracasar el proceso de paz.