Israel ocupa otra ciudad palestina Gabinete israelí aprueba la construcción del muro de seguridad
JERUSALEN, Israel (Servicios internacionales).
Una fuerza de blindados israelíes entró en la madrugada de ayer domingo en la ciudad cisjordana de Qalqiliya, mientras el ejército emitía llamados de emergencia a las tropas de reserva y el gobierno hablaba de una nueva ofensiva contra los palestinos.
Israel, consternado por una serie de atentados suicidas que la semana pasada dejaron por lo menos 31 muertos y decenas de heridos, comenzó en los últimos días a ocupar de nuevo las ciudades de Cisjordania. Las tropas ocuparon ayer en la mañana posiciones clave en Qalqiliya, ciudad cisjordana fronteriza con Israel.
El ministro jordano de Relaciones Exteriores, Marwan Muashar, que se entrevistó ayer con el presidente de la Autoridad Nacional Palestina (ANP), Yaser Arafat, dijo a los reporteros en Ramalá que su país condena enérgicamente la ocupación militar israelí de las ciudades cisjordanas.
No cabe hablar de preocupación de las ciudades palestinas ni de retrasar el reloj a la administración civil de la Cisjordania, que es en realidad una administración militar. Esto es absolutamente inaceptable, manifestó.
Arafat dijo que informó a Muashar sobre la ocupación de los edificios oficiales en ciudades, aldeas y campamentos de refugiados, en lo que calificó de intento israelí de pasar por alto a la Autoridad Palestina en estas zonas, obligando a la población a tratar con el ejército.
El líder palestino indicó que se había entrevistado ayer con diplomáticos extranjeros, a quienes mostró un documento escrito en hebreo y timbrado confidencial que, afirmó, respalda su acusación de que Israel está tratando de imponer de nuevo su administración sobre las zonas palestinas.
El documento, que los palestinos dijeron haber hallado en un edificio en Beitunia, al suroeste de Ramalá y actualmente bajo ocupación israelí, dice que la administración será transferida de la Autoridad Palestina a manos de Israel por mucho tiempo. El ministro israelí de Defensa, Benjamin Ben-Eliezer, emitió ayer una declaración asegurando que Israel no tiene intenciones de establecer sobre Cisjordania el control de la administración civil del ejército israelí.
Los últimos atentados suicidas, que Israel afirma que fueron preparados en territorio controlado por los palestinos, requieren una profunda y minuciosa acción del ejército contra la infrastructura terrorista en las ciudades palestinas, para frustrar los ataques, dice la declaración.
Por otra parte, el Gobierno israelí decidió este domingo examinar los aspectos jurídicos de la expulsión eventual de las familias de los camicaces palestinos y continuar la construcción de un muro defensivo a lo largo de Cisjordania, cuyo recorrido divide al gabinete.
El Gobierno decidió examinar los aspectos jurídicos (que permitirían) la expulsión de las familias de los autores de ataques suicidas, anunció el secretario del Gobierno, Gideon Saar, tras la reunión semanal del Consejo de Ministros.
Medios de comunicación israelíes también informaron de que las familias de los autores de los atentados suicida, así como los que los promueven, entre ellos los jefes de los movimientos radicales Hamas y Yihad Islámico, podrían ser expulsados de Cisjordania a la Franja de Gaza.
El Gobierno israelí ratificó ayer la construcción de una verja de seguridad con Cisjordania en medio de las amenazas del ministro de Exteriores, Simon Peres, de que dimitirá si Israel se anexiona territorio palestino.
La polémica en el seno del Gabinete israelí surgió en torno a las zonas en las que se erigirá la verja, ya que los temores de Peres son de que ésta se convierta en una frontera política e Israel acabe anexionándose territorios palestinos.
