La corte suprema italiana ratificó ayer los veredictos de culpabilidad de los últimos tres estadounidenses acusados en 2003 por el secuestro de un egipcio sospechoso de terrorismo y su entrega a un tercer país para ser interrogado.
El fallo es la decisión final desde que hace seis años y medio la justicia italiana inició el único juicio hasta la fecha de la política del entonces presidente estadounidense George W. Bush, de secuestrar a presuntos terroristas y trasladarlos a países donde está permitida la tortura. La corte también ratificó la condena de siete años de cárcel al exjefe de la oficina de la CIA en Roma Jeff Castelli y la de seis años a otros dos agentes de la CIA. Los tres fueron absueltos en el proceso inicial debido a su inmunidad diplomática y figuran entre 26 estadounidenses, en su mayoría agentes de la CIA, que fueron declarados culpables en ausencia por el secuestro del clérigo Osama Mustafá Hasán Nasr, conocido como Abu Omar, en una calle de Milán, el 17 de febrero de 2003.
“Es un precedente muy importante que desafortunadamente no ha sido seguido aún ningún otro país”, dijo Judith Sunderland, investigadora de Europa occidental para Human Rights Watch.