El activista de derechos humanos Jesse Jackson aceptó ayer sábado servir de mediador para que se concrete la liberación del militar retirado estadounidense Kevin Scott, secuestrado por la guerrilla de las FARC en Colombia en junio pasado.
Jackson, un pastor bautista de 71 años, llegó el viernes a La Habana invitado por religiosos de la isla en lo que definió como una misión de reconciliación, ocasión en la que también se reunió con miembros de las FARC.
La guerrilla había pedido que Jackson mediara en el caso de Scott. “Aceptamos este deber y esta oportunidad para rendirle un servicio al señor Kevin Scott, a su familia y a nuestra nación también”, dijo Jackson a periodistas en La Habana.
“Nosotros hemos establecido contactos con el Departamento de Estado (estadounidense) instándolos a que contacten lo más pronto posible a Kevin Scott, porque su liberación debe ser inminente”, agregó. Jackson adelantó que esta semana volverá a Colombia para trabajar en los protocolos de la liberación.