Los pescadores japoneses mataron unos 40 delfines para su consumo, en lo que activistas dicen que fue la redada más grande que han visto en las cuatro últimas cacerías anuales.
El grupo Sea Shepherd, mejor conocido por sus actividades en contra de la cacería de ballenas, señaló que, de cerca de 250 delfines capturados, los pescadores seleccionaron primero 52 para mantenerlos vivos para venta a acuarios y otros clientes. Incluyeron una rara cría albina y su madre.
Del resto, mataron a alrededor de 40, uno quedó atorado en una red y se ahogó, y el resto fue liberado, agregó el grupo.
Un video publicado ayer martes por Sea Shepherd muestra decenas de pescadores en embarcaciones examinando a los delfines después de ser confinados con redes en una ensenada. Se observa a buzos sujetando los delfines seleccionados para venta y guiándolos a redes que cuelgan de botes.
Aunque se han matado otros delfines desde que comenzó la temporada de caza en septiembre, Sea Shepherd dijo que los 250 acorralados en la ensenada el viernes pasado es el grupo más grande que han visto los activistas desde que comenzaron a vigilar la cacería, que los pescadores dicen que es parte de su tradición.