El Gobierno japonés anunció ayer que revisará su plan de caza “científica” de ballenas en la Antártida, en virtud del veredicto de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) que le ordena poner fin a esta práctica.
“Realizaremos estudios en colaboración con los ministerios concernidos para presentar un nuevo programa de investigación este otoño ante la Comisión Ballenera Internacional”, explicó el ministro de Pesca, Yoshimasa Hayashi.
El ministro aseguró que tomarán en cuenta los criterios de la alta instancia judicial de Naciones Unidas, que consideró que el programa científico de Japón en la Antártida esconde actividades comerciales.
Tras ese fallo, a principios de abril, Japón anunció que renunciaría a su próxima campaña de caza de ballenas en la Antártida por primera vez en 27 años, y un responsable de la Agencia de Pesca aseguró que el programa científico continuaría “en otras zonas”.
En este último sentido, medios de comunicación japoneses informaron el lunes pasado, y así lo divulgaron más tarde las agencias internacionales de noticias, que Tokio continuará con la caza “científica” de ballenas en el océano Pacífico.