El canciller Elías Jaua afirmó este martes a su llegada a Chile que el gobierno de Nicolás Maduro enfrenta “un intento violento de derrocamiento”, que ya fue neutralizado.
“Vine en representación de Maduro, que como todos sabemos está enfrentando un intento violento de derrocamiento, que ya hemos neutralizado”, dijo a periodistas Jaua, quien encabeza la delegación venezolana.
Maduro suspendió a última hora su viaje a Chile para asistir a la investidura de la presidenta socialista Michelle Bachelet, a la que también acudió el vicepresidente de Estados Unidos, Joe Biden.
La llegada de Maduro era esperada con expectación, toda vez que en Venezuela las protestas han dejado un saldo de 22 muertos, uno de ellos una chilena que falleció al ser alcanzada por una bala en una protesta.
Inicialmente, Maduro había anunciado su llegada a Santiago para el lunes en la mañana, pero durante el día fue atrasando su salida hasta suspenderla definitivamente.
El Gobierno venezolano rechazó una mediación externa por parte de la Organización de Estados Americanos (OEA), pero promovió una reunión de cancilleres de los países de la Unión Suramericana de Naciones (Unasur) para tratar la situación del país.
El encuentro solo a nivel de cancilleres se realizará hoy en Santiago.
Mientras tanto, Maduro informó que ya están identificados los asesinos de la ciudadana chilena Giselle Rubilar Figueroa, de 47 años, y garantizó al Gobierno de Chile y al resto de los países de América Latina que estos serán capturados.
“Van a pagar por el crimen horrendo que cometieron (...) Las investigaciones están muy avanzadas, ya están identificados los asesinos, estamos tras su pista”, aseguró durante el acto “Un canto por la tolerancia y la paz”, realizado en el parque Ezequiel Zamora, al oeste de Caracas.
Rubilar murió en Mérida la noche del domingo pasado, luego de permanecer en estado de gravedad, tras recibir un impacto de bala en la cabeza el sábado.
De acuerdo con el mandatario, esta mujer era miembro de una “familia bolivariana” y solo salió a limpiar una barricada que colocaban constantemente a 100 metros de su casa. En ese momento fue herida.
Cuestionó que sus adversarios realicen este tipo de acciones para desestabilizar, y aseguró que los oficialistas sí podrían paralizar el país.