Ucrania y la comunidad internacional se movilizan ante la posibilidad de una intervención rusa en Crimea, y mientras Kiev colocó en disposición de combate a su ejército, miembros del G8 pusieron en duda su participación en la cumbre prevista para junio en Rusia y Estados Unidos amenazó con sanciones.
En una entrevista con la televisora ABC, el secretario de Estado estadounidense, John Kerry, amenazó con sanciones a Rusia, como medidas económicas o prohibiciones de visas. “Todas las opciones están sobre la mesa”, dijo, al tiempo que reiteró que la actitud del presidente ruso, Vladimir Putin, supone un “temerario acto de agresión” que podría tener “consecuencias muy graves”.
El Gobierno ruso recibió el sábado el permiso del Parlamento para una intervención militar en Crimea, con el objetivo de proteger a sus ciudadanos en la península del mar Negro, aunque el Kremlin se apresuró en matizar que esa intervención dependería de la evolución de los acontecimientos.
Pese a ello, Kerry señaló que la actitud de Rusia podría conllevar acciones concretas, entre ellas, la “clara” posibilidad de un boicot a la cumbre del G8 prevista para junio en Sochi.
Rusia debe entender “que esto es grave, que vamos muy en serio” aseguró.
La cumbre del G8 parece peligrar, después de que ayer Francia y el Reino Unido se unieron a Canadá y Estados Unidos al anunciar que no participarán en los encuentros preparatorios en protesta por los sucesos.
Aún no se conoce la actitud del resto de miembros del G8, Alemania, Italia y Japón, además de Rusia.
Por su parte, Anders Fogh Rasmussen, secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, que se reunió en una sesión especial en Bruselas para debatir la crisis, advirtió que las acciones militares de Rusia suponen una amenaza para Europa. “Lo que Rusia está haciendo ahora en Ucrania viola los principios de la carta de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Amenaza la paz y la seguridad en Europa. Rusia debe cesar sus actividades militares y esas amenazas”, dijo.
Y mientras, el presidente interino ucraniano, Alexander Turchinov, firmó ayer la orden que pone a las fuerzas armadas del país en plena disposición de combate, insistió en que Rusia no tiene motivo para realizar un “acto de agresión”.
Pero la nueva cúpula prorrusa de Crimea reiteró ayer su deseo de que la República Autónoma se convierta en Estado, según dijo el presidente del Parlamento regional, Vladimir Konstantinov, a la agencia Interfax.
La cúpula de Crimea adelantó la fecha del referéndum en el que pueblo decidirá sobre la independencia para el 30 de marzo.
El ministro del Interior ucraniano, Pavel Petrenko, reiteró ayer desde Kiev que el Gobierno central no reconoce la legitimidad de la nueva cúpula prorrusa que tomó el poder en Crimea.