CASTEL GANDOLFO, Italia (AP). El papa Juan Pablo II condenó este domingo el odio y la violencia en Medio Oriente y Africa, y oró por el perdón y la reconciliación entre los pueblos.
Al dar la bienvenida a los peregrinos que lo visitaron en su residencia de verano en Castel Gandolfo, una ciudad en una colina cercana a Roma, el pontífice imploró a la Virgen María que considere a aquellos que tienen mayor necesidad de perdón y reconciliación, que lleve la armonía a las familias y la paz a los pueblos.
El Papa expresó sus esperanzas de que María secará las lágrimas causadas por el odio y la violencia en muchas regiones de la Tierra, en especial en el Medio Oriente y en el continente africano.
Aunque el Pontífice suele mencionar directamente los conflictos en sus llamados de paz, ayer no citó ningún caso específico. Pero los titulares de los periódicos estaban teñidos en sangre: en Irak, asesinaron a un líder chiíta y a más de 120 fieles reunidos en un templo. En Israel, las fuerzas israelíes continuaban sus represalias por un ataque terrorista palestino que mató a 21 personas en Jerusalén. En Liberia, en uno de los conflictos más violentos en Africa, continúan los enfrentamientos y la hambruna generalizada a pesar de un pacto de paz del 18 de agosto entre el gobierno y los rebeldes.