CASTEL GANDOLFO, Italia (Servicios internacionales). El papa Juan Pablo II pidió ayer domingo unidad en el anhelo de la paz y la justicia, y el recurso a la oración como antídoto ante los acontecimientos dramáticos que crean desconcierto y angustia, incertidumbre y miedo.
Sin referirse explícitamente al ataque terrorista del 11 de septiembre que conmovió al mundo, al que al parecer dedicará su catequesis durante la audiencia general del próximo miércoles, el Pontífice invocó la protección de la Virgen para que proteja al mundo de la guerra.
Ante centenares de peregrinos que se congregaron en su residencia veraniega de Castel Gandolfo, al sur de Roma, el papa Juan Pablo II volvió a tener presente en su pensamiento y en su palabra los trágicos acontecimientos ocurridos hace ahora un año, y a los que ayer pidió reaccionar con sentido de la justicia social.
Por desgracia -dijo en su alocución de hoy (ayer domingo) previa al rezo dominical del Angelus- asistimos con frecuencia a hechos y acontecimientos dramáticos que siembran en la opinión pública desconcierto y angustia.