La tripulación del rompehielos Arctic Sunrise de Greenpeace ya es libre para volver a sus países en los próximos días después de que la justicia rusa retirara ayer todos los cargos contra ellos en virtud de una amnistía general aprobada la pasada semana.
Veintinueve de los 30 tripulantes del rompehielos, que pasaron dos meses en prisiones rusas, fueron notificados ayer sobre el sobreseimiento de la causa penal por la que habían sido acusados de gamberrismo.
Tan solo el marinero italiano Cristian DAlessandro no pudo completar ayer, por falta de traductor, el procedimiento legal que da por terminada la desventura de los ecologistas en Rusia en virtud de la amnistía general aprobaba la pasada semana con motivo del 20 aniversario de la Constitución rusa.
Apenas tendrá que esperar un día más que sus compañeros de fatigas, ya que en su caso “el procedimiento de notificación ha sido aplazado al jueves” por falta de traductor, explicó a los medios rusos el abogado de Greenpeace, Andrei Suchkov.
Los argentinos Camila Speziale y Hernán Pérez Orsi, y la brasileña Ana Paula Maciel podrían iniciar ayer mismo la vuelta a casa tras ser archivada la causa penal por la que eran perseguidos.