El secretario de Estado estadounidense, John Kerry, dijo ayer que Estados Unidos (EU) sigue intentando que la crisis en Venezuela se solucione mediante el diálogo, aunque dejó claro que Washington está “preparado” para imponer sanciones a Caracas si no prosperan los esfuerzos mediadores de la región.
“Estamos preparados, de ser necesario, para invocar la Carta Democrática Interamericana en la Organización de Estados Americanos (OEA) y a implicarnos de forma seria mediante sanciones”, dijo Kerry durante una audiencia en el Congreso estadounidense.
Sin embargo, el jefe de la diplomacia estadounidense dejó claro que este paso sería un último recurso si fracasan los otros esfuerzos, en vista de la “fragilidad” de la economía venezolana actual, que podría provocar que las sanciones afectaran gravemente a la población y no solo al gobierno de Nicolás Maduro.
Eso sí, reconoció que hasta ahora no ha tenido éxito en sus intentos de lograr que los vecinos de Venezuela presionen a Caracas para que se abra al diálogo con la oposición.
“Hemos estado en contacto con los países vecinos. Estamos hablando con ellos para intentar lograr algún tipo de iniciativa, pero no nos están haciendo especial caso”, concedió Kerry.