Fuerzas libanesas dispararon ayer sobre helicópteros sirios que violaron el espacio aéreo del país, la primera vez que lo hacen desde que comenzó el alzamiento popular en Siria hace tres años, informaron funcionarios de seguridad.
La medida deja entrever que Beirut intenta hacer valer el respeto a sus fronteras con miras a impedir que el conflicto se extienda a Líbano, donde ya ha exacerbado las tensiones sectarias y ha generado ataques y decenas de muertos en 2013.
Autoridades libanesas indicaron que el ejército disparó con armas antiaéreas a dos helicópteros sirios después de que estos hubieran arrojado proyectiles en una zona montañosa y desértica cercana a la ciudad libanesa oriental de Arsal.
Aeronaves sirias han realizado ataques continuamente cerca de la frontera y en ocasiones sus proyectiles han llegado a Líbano. Beirut ha protestado, pero no había disparado contra ellos.
Las autoridades hicieron sus declaraciones bajo condición de permanecer en el anonimato, pues no están autorizadas para hablar con los medios de comunicación.
Un funcionario militar libanés –que habló bajo condición de permanecer anónimo de acuerdo con las políticas de las fuerzas armadas– no pudo confirmar el reporte, pero dijo que el ejército tiene órdenes de disparar contra cualquier cosa (aviones, tanques o tropas) que viole el territorio.
El Gobierno sirio no se pronunció sobre el incidente. Otros funcionarios dijeron que los sirios perseguían rebeldes que trataban de entrar al país.
Las ciudades fronterizas de Líbano se han vuelto escondites de los rebeldes que combaten al presidente sirio, Bashar Assad.