Marchas marcan el Día del Trabajo Trabajadores reclaman reivindicaciones sociales y políticas en el mundo
Servicios internacionales
Obreros, empleados y militantes de diversos sectores realizaron este miércoles marchas por las principales ciudades del mundo, algunas violentamente reprimidas, celebrando el Día Internacional del Trabajo con reclamos en que se mezclaron reivindicaciones políticas y laborales.
En Venezuela, coloridas marchas de partidarios y opositores del presidente Hugo Chávez recorrieron Caracas en defensa de los derechos de los trabajadores, menos de tres semanas después que violentas manifestaciones dejaron un saldo de 17 muertes. Las manifestaciones, con fuerte tinte político, fueron en defensa de los derechos de los trabajadores, pero recordaron las más de 60 muertes ocurridas durante las violentas jornadas del 11 al 14 de abril.
Convocados por la opositora Confederación de los Trabajadores de Venezuela (CTV), varios miles de manifestantes se dirigieron a la Asamblea Nacional para exigir mejores condiciones de vida para los trabajadores y para protestar contra el gobierno revolucionario de Chávez.
Simultáneamente, miles de partidarios del presidente, convocados por el Frente Bolivariano de Trabajadores (FBT), se dirigían al palacio de gobierno de Miraflores para manifestar su apoyo al proceso de reformas radicales que dirige Chávez. Ambas marchas recorrían la ciudad acompañadas por fuerte custodia policial y militar, para prevenir hechos de violencia.
Por otra parte, más de un millón de personas tomaron las calles de varias ciudades de Francia para protestar contra el líder de extrema derecha Jean-Marie Le Pen y sus políticas antiinmigrantes, mientras que cerca de 10 mil de sus partidarios marcharon por las calles de París cantando: Francia es para los franceses.
La policía lanzó gases lacrimógenos y balas de goma para dispersar a jóvenes radicales en la ciudad suiza de Zurich, y usó cañones de agua contra violentos manifestantes en Berlín, donde una mujer herida se debatía entre la vida y la muerte.
En La Habana, el presidente cubano, Fidel Castro, defendió ayer miércoles los logros de su Revolución y arremetió contra los lacayos y lamebotas latinoamericanos de EU.
Castro fustigó la infamia de Ginebra, donde por primera vez varios países latinoamericanos, liderados por Uruguay, auspiciaron en la Comisión de Derechos Humanos de la ONU en abril un proyecto de resolución instando a Cuba a hacer avances en los derechos civiles y políticos.
Unos seis millones de personas -más de la mitad de los 11 millones de habitantes- participaron, según las autoridades, en actos en toda la isla, para celebrar una de las fechas más importantes del calendario de cubano.
En México, las protestas laborales fueron para exigir mejores salarios y criticar duramente lo que llamaron la sumisión económica y de política exterior del gobierno del presidente Vicente Fox al del presidente de EU, George W. Bush.

