Dos pacificadores, un jordano y un senegalés, fueron muertos a tiros ayer por hombres armados en Darfur, sur de Sudán.
Las muertes tuvieron lugar cuando un grupo armado disparó contra un convoy de la Organización de las Naciones Unidas en Darfur. La organización ya está investigando el caso.
El jordano muerto fue el comandante Talal Rjoub, quien estaba de servicio en la misión de mantenimiento de la paz de Jordania en Darfur, dijo el Departamento de Seguridad Pública jordano en un comunicado. Los pacificadores jordanos están apostados en varias partes del mundo, sobre todo en el Congo, Liberia y Haití.
Mientras, unos 25 mil jóvenes armados de la tribu sursudanesa Lou Nuer, la del exvicepresidente Riak Mashar, avanzan hacia la ciudad de Bor, capital del Estado de Jonglei, alertaron ayer las autoridades y la misión de la ONU en el país, UNMISS.
El ministro sursudanés de Información, Michael Makuei, acusó a Mashar de movilizar a esta temida milicia, denominada “Ejército blanco” porque sus miembros cubren sus cuerpos con ceniza para protegerse de los mosquitos.