El presidente francés, Nicolas Sarkozy, afirmó ayer lunes que “la alianza sin condiciones” entre Berlín y París posibilitó que Europa y el euro no hayan caído en el abismo, tras un encuentro franco-alemán de ministros ayer en París.
Por su parte, la canciller alemana, Angela Merkel, defendió su controvertido apoyo a Sarkozy en las elecciones presidenciales dentro de dos meses y medio, que enfrenta resistencias dentro de su coalición de gobierno.
Sarkozy subrayó que París se orientará hacia las reformas alemanas. “Nos tenemos confianza mutua, hablamos como amigos y como aliados entre nosotros”, dijo Sarkozy. Agregó que en vista de los conflictos históricos del pasado, está orgulloso de que presidentes franceses y jefes de gobierno alemanes cooperen entre ellos más allá de su color político
Merkel, del conservador CDU, señaló que en Europa era común que partidos amigos se apoyen en las campañas electorales. Es así como Sarkozy se presentó en 2009 en Berlín antes de las elecciones europeas y al Bundestag, mientras que el candidato socialista a las presidenciales francesas en abril, François Hollande, participó en diciembre de una asamblea partidaria de los socialdemócratas alemanes del SPD.
Sarkozy afirmó que la tarea de un presidente francés es acercarse a aquellos países que funcionan bien y no a aquellos que no funcionan. “No somos envidiosos. Queremos emular a Alemania”. Por otra parte, propusieron una cuenta especial a la que vayan a parar los ingresos de Grecia y de la que se pague la deuda del país. Los mandatarios señalaron que a través de esa cuenta se podría reducir en el futuro la deuda griega.