El gobierno alemán es nuevo, pero el mensaje de Angela Merkel es el mismo: la canciller estrenó ayer su tercer mandato consecutivo instando a los países europeos en crisis a aplicar las reformas prometidas y abriendo la puerta a una modificación de los Tratados Europeos.
“La credibilidad de Europa sufrió demasiadas veces por compromisos y resoluciones no cumplidos”, señaló la líder cristianodemócrata en su primera declaración ante el Parlamento después de asumir el martes su nuevo gobierno al frente de una gran coalición con los socialdemócratas del SPD.
Merkel abogó por que los socios de la Unión Europea (UE) firmen acuerdos vinculantes con la Comisión Europea para aplicar las reformas necesarias.
“Si luego no cumplen lo prometido, afrontarán las consecuencias en la distribución de fondos estructurales comunitarios”, dijo.
También insistió en la necesidad de corregir los fundamentos de la UE para evitar nuevas crisis, lo que a su juicio exige una reforma del Tratado de Lisboa.
