El derrocado presidente de Egipto Mohamed Morsi dijo ayer que fue secuestrado por la Guardia Republicana y retenido en una base naval un día antes de que el ejército lo destituyera formalmente en julio pasado.
Hasta ahora se conocían pocos detalles sobre lo que sucedió con Morsi desde que el jefe del ejército, el general Abdel Fattah al-Sisi, lo derrocó y anunció planes de elecciones.
Su abogado, Mohamed Damati, leyó en televisión una carta del líder islamista, quien está detenido en espera de juicio, el cual se reanudará en enero de 2014.
“El pueblo egipcio debería saber que fui secuestrado a la fuerza desde el 2 de julio y hasta el 5 de julio en una casa de la Guardia Republicana hasta que yo y mi asesor fuimos trasladados, de nuevo a la fuerza, a una base naval que pertenece a las Fuerzas Armadas, por cuatro meses enteros”, contó.
“Egipto no se recuperará hasta que todo lo que haya pasado debido a este golpe desaparezca [...] y se acuse a todos los responsables del derramamiento de sangre en toda la nación”, acotó.
Damati dijo que Morsi aún se niega a reconocer a la corte que lo juzga.
