Khun Sa, considerado durante casi cuatro décadas el mayor narcotraficante del sudeste asiático, falleció ayer en Rangún, la mayor ciudad de Myanmar, en la que residía desde que a finales de 1995 anunció su retirada del negocio, informó ayer la prensa tailandesa.
La muerte de Khun Sa, birmano de origen chino y cuyo auténtico nombre era el de Chan Si Fu, se produjo el pasado 26 de octubre tras una larga enfermedad, según fuentes de la familia del fallecido.
A sus 73 años, Khun Sa, tenía medio cuerpo paralizado debido a una trombosis.
Pocos meses después de aquel anuncio el narcotraficante dejó la jungla y se trasladó a vivir a la lujosa villa de las afueras de Rangún, bajo la protección de la Junta Militar como contrapartida por haber entregado su cuartel general, en Ho Mong, el baluarte del Ejército Mong Tai (EMT), que capitaneó.
Ho Mong, una pequeña ciudad en las montañas de Myanmar, es controlada desde entonces por el Ejército de ese país.
Durante casi 40 años al frente, Khun Sa había conseguido, gracias a los beneficios que obtenía con el narcotráfico, formar a la guerrilla más poderosa de la región, que llegó a contar con 30 mil combatientes bien adiestrados y provistos de armamento moderno, desde fusiles ametralladoras hasta misiles antiaéreos.
El General, como le llamaban sus subordinados, se expresaba mucho peor hablando que cantando, una actividad que le apasionaba, pero decían de él que tenía carisma, y que además controlaba personalmente su negocio.

