Por lo menos 75 personas murieron ayer y centenares quedaron heridas en la capital de Ucrania, Kiev, cuando manifestantes avanzaron ante la policía arrojando bombas incendiarias y francotiradores del gobierno respondieron a tiros, confirmó el jefe de los socorristas que atienden a los opositores.
Un video de la televisión ucraniana mostró escenas de manifestantes abatidos por los disparos que quedaban tendidos en el pavimento mientras sus camaradas corrían a ayudarles.
Intentando protegerse con escudos, grupos de opositores retiraron cadáveres en trozos de plástico o planchas de madera.
El médico Oleh Musiy dijo que la cifra de 70 muertos podría ser aún mayor. El Ministerio de Sanidad habló de 75 víctimas. El Ministerio del Interior informó que 67 policías fueron capturados.
El presidente, Viktor Yanukovich, y los manifestantes de oposición que exigen su renuncia están enfrascados en una batalla épica por la identidad de Ucrania, una nación de 46 millones de habitantes dividida en su lealtad entre Rusia y Occidente.
La Unión Europea anunció ayer sanciones contra el régimen, mientras en Washington el presidente, Barack Obama, exhortó a Yanukovich a retirar inmediatamente sus fuerzas del centro de Kiev.