La capital de Ucrania fue ayer escenario de multitudinarias manifestaciones de distinto signo celebradas por nacionalistas y por las fuerzas de la izquierda y pro–rusas.
Los nacionalistas celebraron, por primera vez, de forma oficial, el 65 aniversario de la creación del Ejército Insurgente Ucraniano, que durante la Segunda Guerra Mundial luchó por la independencia de Ucrania tanto contra el Ejército Rojo como contra las tropas nazis.
La izquierda convocó su propia manifestación para protestar contra el "fascismo", con el argumento de que parte de las fuerzas nacionalistas colaboraron en aquellos años con los nazis para "liberar" Ucrania de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS), estalinista.
El Congreso de Nacionalistas Ucranianos, la asociación Svoboda (Libertad) y la organización de ultraderecha Una–Unso sacaron a la calle al menos a 10 mil militantes, que realizaron una marcha, con banderas, hasta la plaza de Sofía.
Una vez llegaron a la plaza rezaron por Ucrania y celebraron un mitin en el que intervinieron políticos, gobernadores y veteranos del Ejército insurgente, que reclamaron reconocerlos como "luchadores por la libertad" del país.
Durante el mitin, autorizado expresamente la víspera por el presidente ucraniano, Víctor Yuschenko, se homenajeó al líder nacionalista y dirigente del Ejército Insurgente, Stepan Bandera, asesinado por un agente del KGB soviético en Occidente, en 1959.
Yuschenko autorizó esta acción pública, por primera vez en la historia pos–soviética, con el afán de reconciliar al país, dividido en el oeste pro–occidental y el este pro–ruso, tras siete décadas de comunismo y 16 turbulentos años de independencia.
Sin embargo, los comunistas movilizaron también a varios centenares de militantes para celebrar su propia protesta, y la policía tuvo que intervenir en varias ocasiones para impedir que ambas marchas se cruzaran y se enzarzaran en trifulcas.

