Un ciudadano estadounidense que fue un estrecho colaborador del líder del cartel de la droga mexicano Arellano Félix fue condenado a 30 años de prisión por su papel en el contrabando de drogas a través de la frontera de México con Estados Unidos.
Manuel Arturo Villarreal Heredia, de 32 años, condenado también a entregar 5 millones de dólares, agradeció al juez federal por ser imparcial al momento de emitir su fallo condenatorio.
Villarreal se declaró culpable en el mes de septiembre de 2007 del delito de extorsión y asociación ilícita para invertir ganancias obtenidas del tráfico de drogas.
Fue capturado junto con el capo del cartel, Francisco Javier Arellano Félix, a bordo de un yate de pesca frente a la costa de Baja California en 2006.
Arellano Félix se declaró ante la justicia como culpable de liderar el cartel y fue condenado en noviembre de 2006 a prisión perpetua.
La fiscalía vinculó a Arellano y a Villarreal con los asesinatos de Jorge Bedolla y Fernando Gutiérrez, ocurridos en 2005 y 2006, respectivamente.
