Un juez para adolescentes dictó el domingo prisión preventiva de 60 días para Edgar Jiménez Lugo, alias El Ponchis y apodado en la prensa como el “niño sicario”, porque a sus 14 años está acusado de varios asesinatos tras los cuales decapitaba a sus víctimas.
La medida cautelar la adoptó el domingo el juez del Tribunal Unitario de Justicia para Adolescentes del estado de Morelos, que ha dado 60 días de plazo a la fiscalía y a la defensa del menor para que aporten pruebas, informan varios periódicos mexicanos en sus ediciones digitales.
El menor compareció durante varias horas en un juzgado de la ciudad de Cuernavaca, de donde salió fuertemente protegido por la policía y con la cabeza tapada para evitar ser fotografiado por los periodistas que aguardaban en las inmediaciones de la sede judicial.
El Ministerio Público local acusó a Jiménez Lugo de cometer los delitos de homicidio doloso, violación a la Ley Federal de Delincuencia Organizada, posesión de arma de uso exclusivo del ejército, armada y Fuerza Aérea y posesión de narcóticos con fines de transporte, según el diario Reforma.
El juez Armando David Prieto Limón, que lleva el caso del menor, ha asegurado que la detención de El Ponchis fue legal y que, una vez que las partes presenten sus pruebas, se podrá abrir juicio oral en su contra. Edgar Jiménez Lugo fue arrestado el jueves, tras varias semanas de búsqueda en el estado de Morelos, junto a dos de sus hermanas en un aeropuerto desde el que pretendía viajar a Estados Unidos.
Tras su detención, El Ponchis reconoció su participación en algunos asesinatos, aunque aseguró que lo hizo obligado por un narcotraficante apodado El Negro, que pertenece al Cartel del Pacífico Sur (CPS).
“He matado a cuatro personas, las degollaba. Sentía feo al hacerlo. Me obligaban. Que si no lo hacía que me iban a matar. Yo nada más los degollé, pero nunca fui a colgarlos a los puentes, nunca”, expresó el menor, citado por Reforma.
“(A los 11 años) me levantaron, me dijeron que me iban a matar”, contó Jiménez Lugo, quien dijo que su intención era la de ir a San Diego para encontrarse con su madrastra, quien le envió el dinero para realizar el viaje junto con una de sus hermanas.

