Un total de 408 niños han muerto y 2 mil 500 han resultado heridos por los bombardeos del Ejército israelí sobre Gaza, según el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), que calcula que 373 mil menores necesitan ayuda psicológica urgente .
Si se comparara la demografía de Gaza con la de Estados Unidos, sería como si 200 mil niños hubieran muerto en este último país, dijo a la prensa Pernille Ironside, jefa de la oficina de Unicef en Gaza.
“Hay que tener en cuenta el tamaño de la franja, son 45 kilómetros de largo por entre 6 y 14 de ancho... no hay una sola familia que no haya sido directamente afectada por alguna pérdida”, agregó.
La funcionaria aseguró que la destrucción es total. “Han usado armamento horrible que provoca terribles amputaciones. Y esto ha pasado frente a los ojos de los niños, que han visto morir a amigos, a sus padres”, alegó.
Para remarcar la necesidad de la ayuda psicológica, la funcionaria destacó que un niño de siete años ha pasado ya por tres ofensivas, la de 2008-2009, la de 2012 y la de 2014. “Imagínense el impacto que ello puede tener tanto en los más pequeños como en los que entienden lo que eso significa”, dijo.
Preguntada sobre qué le puede pasar a un menor de Gaza a partir de ahora, dijo que “nadie debería sorprenderse de que algunos niños palestinos quieran tomar una vía más extrema. Es nuestra responsabilidad evitar que esto pase”, concluyó.
Las desalentadoras cifras llegaron en el primer día de la tregua de 72 horas, durante el cual el portavoz militar Peter Lerner dijo que Israel había retirado sus vehículos blindados y la infantería de la franja –para redistribuirlos en posiciones defensivas–, porque se había completado su objetivo principal: destruir los restantes 32 túneles de infiltración a través de la frontera.
Minutos antes de que el alto el fuego comenzara, Hamas lanzó una salva de cohetes, describiéndolos como venganza por las “masacres” de Israel. No hubo víctimas.
Sami Abu Zuhri, portavoz de Hamas, dijo que la ofensiva israelí fue un “fracaso al 100%”.
Mientras, cientos de desplazados salieron de los refugios ayer y deambulaban con sus hijos entre las ruinas que dejaron los combates, sin saber cómo recomenzar sus vidas sin nada.
En tanto, el ministro de Relaciones Exteriores palestino, Riad al-Malki, se reunió con fiscales de la Corte Penal Internacional para pedirles que realicen una investigación por supuestos crímenes de guerra. Para ello, están dispuestos a entregar su jurisdicción a la Corte.
