Dos activistas anticorrupción chinos, juzgados por haber exigido transparencia sobre el patrimonio de los responsables políticos, fueron declarados culpables ayer por un tribunal de Beijing y uno de ellos condenado a una pena de 18 meses de prisión.
Yuan Dong y Hou Xin son miembros del Movimiento de los Nuevos Ciudadanos, una red informal de militantes que las autoridades chinas tienen en el punto de mira desde que organizaron manifestaciones el año pasado contra la corrupción, un fenómeno endémico en la función pública en China.
Ambos fueron declarados “culpables de concentración masiva con el objetivo de perturbar el orden público”, anunció el tribunal de Haidian en su cuenta oficial de un portal de microblogs.
Aunque se enfrentaban a cinco años de prisión, Yuan recibió finalmente una condena de cárcel de 18 meses, y Hou quedó exenta de pena, “teniendo en cuenta el carácter relativamente leve” de los hechos “criminales” que se le atribuyen, según el tribunal.
Al menos una veintena de miembros del movimiento ha sido detenida y una decena ha comparecido ante la justicia.