El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, pidió ayer a los líderes políticos iraquíes que se unan contra el terrorismo para conseguir la estabilidad de Irak y apuntó que el deterioro de la situación de seguridad en algunas partes del país es lamentable.
Tras su llegada a Bagdad para una visita de dos días, Ban Ki-moon aseguró en rueda de prensa junto al primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, que “los desafíos a los que se enfrenta Irak requieren que todos los líderes políticos cumplan sus compromisos para garantizar el diálogo y el progreso y superar los obstáculos políticos”, y que es necesario llegar a una plataforma conjunta para el futuro del país. .
El secretario general de la ONU dijo también que durante su reunión con Al Maliki trataron asuntos como la situación de seguridad, las próximas elecciones legislativas y la relación entre el Gobierno central y el de la región del Kurdistán, además de las relaciones bilaterales entre Irak y Kuwait y la crisis en Siria.
Ban anunció que mantendrá más reuniones en esta visita, con el presidente del Parlamento, Usama Al Noyaifi, y el ministro de Asuntos Exteriores, Hoshyar Zebari, entre otros.
Al Maliki expresó su agradecimiento a la ONU y a su Consejo de Seguridad por el apoyo a Irak en su lucha contra el terrorismo.
Esta es la primera visita del secretario general de la ONU a Irak en 2014 y coincide con una serie de violentos enfrentamientos en las ciudades de Faluya y Ramadi, entre las fuerzas gubernamentales, grupos tribales armados y milicias del Estado Islámico de Irak y del Levante, un grupo vinculado a Al Qaeda.
Esta visita se produce en vísperas de la conferencia de paz Ginebra II sobre Siria prevista para el 22 de enero, la cual reunirá en torno a una misma mesa al régimen y a la oposición para hablar de una hipotética transición política, según el esbozo de una resolución firmada el 30 de junio de 2012 en Ginebra, pero que nunca se aplicó.
