MEXICO, DF (REUTERS). El ex gobernante Partido Revolucionario Institucional (PRI), principal fuerza opositora de México, inició ayer sábado una asamblea nacional de donde se espera quedará definido el perfil de su nuevo líder.
Por primera vez, el PRI realizará una reunión de todos sus delegados sin ostentar el poder presidencial, que perdió en la urnas el año pasado ante el derechista Partido Acción Nacional (PAN).
La XVIII Asamblea del PRI, que se realizará en cinco ciudades, inició ayer sábado y terminará el martes tras haber efectuado varias mesas de análisis sobre sus procesos democráticos y su papel social ahora como un partido opositor, tras haber gobernado el país desde 1929 de forma ininterrumpida.
Sin embargo, algunos analistas creen que la asamblea será aprovechada por los militantes para impulsar el regreso del PRI a sus orígenes populistas para recuperar la presidencia en las elecciones del 2006 y para responsabilizar a las corrientes tecnócratas del histórico fracaso electoral del año pasado.
Los ánimos de reclamar el fracaso podrían verse impulsados tras la derrota del partido en los comicios del pasado 11 de noviembre, para elegir gobernador del occidental estado de Michoacán, que era uno de sus tradicionales bastiones y que perdió ante la principal fuerza de izquierda.
Se espera que también se establezca el perfil del líder que sustituirá a Dulce María Sauri, una socióloga de 50 años que asumió la presidencia del PRI en diciembre de 1999.
El eje de gobernabilidad es lo más importante que deberá definirse en esta asamblea nacional, dijo Sauri a un grupo de observadores internacionales y diplomáticos invitados a la asamblea.
