Con una computadora, un teléfono celular o un dispositivo de monitoreo electrónico ya es posible en la actualidad localizar un animal doméstico perdido, rastrear un automóvil robado, hallar un esquiador enterrado por un alud de nieve y rescatar a un excursionista perdido en un bosque ¿Por qué no encontrar a un niño secuestrado?
Cada año en EU se reportan unos 800 mil niños desaparecidos. La inmensa mayoría huye de sus casas, seguidos por casos en los que uno de los padres decide llevarse a su hijo sin la autorización del otro, dijo Ernie Allen, presidente del Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados.
Aproximadamente 58 mil niños son secuestrados por extraños y 99% de estos regresan a casa, a menudo muy rápidamente, después de ser víctimas de abuso sexual.
También hay aproximadamente 115 niños cada año que son secuestrados, antes de ser asesinados, liberados a cambio de un rescate o recluidos durante varios años.
Ya hay algunas herramientas tecnológicas que pueden tranquilizar a los padres, que van desde alarmas con pinza hasta geolocalizadores GPS, pero los expertos advierten que los aparatos modernos también tienen sus limitaciones y pueden incluso crear otras preocupaciones de seguridad por sí mismos.
Entre los mitos que hay sobre productos de localización de personas está el de presuntos microcircuitos implantables en el cuerpo con capacidad de GPS, algo que no existe en el mercado.
Los fabricantes son los primeros en admitir las limitaciones de sus dispositivos: Las baterías solo duran por un tiempo, pueden ser costosos, el mal tiempo puede interferir con la señal de GPS y algunos dispositivos puede ser difíciles al usar.
Las compañías que venden localizadores afirman que sus dispositivos no sustituyen el ojo supervisor que los padres puedan tener hacia sus niños y que no previenen secuestros ni garantizan su recuperación después de un secuestro.
Joe Nesbitt, un técnico en computadoras de Las Vegas, usó un localizador de BrickHouse Security, luego de que su hija de dos años desapareció en Sea World.
Nesbitt dijo que su dispositivo le hace sentir que hace un esfuerzo extra para hacer que sus niños crezcan con seguridad. “Usted espera que nunca le pase a usted, pero podría”, dijo. “Yo no quiero acabar como ese tipo que dice ‘Si solo hubiese...”.
