El Parlamento ucraniano aprobó ayer, con la abstención de las fuerzas de la oposición, una amnistía que permitirá la liberación de los manifestantes opositores al gobierno que fueron arrestados en las últimas semanas.
La medida debería significar un paso más hacia una salida de la crisis política que se ha vivido en el país durante dos meses. Para ser aplicada la medida es necesario que los manifestantes abandonen los edificios públicos ocupados y desmantelen las barricadas.
Tras dos días de negociación y reuniones, oficialistas y opositores aprobaron por 232 votos un proyecto de ley consensuado para dejar en libertad a todos los detenidos con la excepción de aquellos que hayan cometido delitos graves.
Previamente, el premier interino, Sergui Arbuzov, había dicho que el Gobierno de Ucrania estaba preparado para generar “las condiciones necesarias para la estabilidad nacional”.
No obstante, al día siguiente de la renuncia del premier Mikola Azarov, los enfrentamientos prosiguieron en el país y causaron ayer la muerte de un policía.
El premier interino había asegurado ayer que “la oposición y el gobierno prosiguen el diálogo para poner fin a la crisis”, sostuvo.
Un acuerdo parecía lejano, sobre todo si se tenía en cuenta que ayer los diputados opositores del partido Patria, de la ex premier ucraniana Yulia Timoshenko, abandonaron la sala del Parlamento donde estaba en curso la sesión extraordinaria.
La agencia Interfax reportó la salida de los legisladores cuando el Parlamento debatía justamente el plan de amnistía general para las personas detenidas durante las protestas contra el gobierno.
En ese contexto, murió el policía, tras ser baleado en un parque ubicado en la periferia de Kiev, dijeron fuentes de las fuerzas de seguridad. Informes citados por la Interfax dijeron que el agente, de 42 años, murió a raíz de las heridas de bala que sufrió en el pecho.
