El expresidente de Guatemala Alfonso Portillo, extraditado a Estados Unidos para que enfrente cargos por lavado de activos, calificó ayer de “miserable” al mandatario Álvaro Colom, quien aprobó el procedimiento.
Los abogados de Portillo, quien gobernó entre 2000 y 2004, interpusieron varios recursos ante los tribunales para evitar que se le juzgue en Estados Unidos, que lo reclama por el delito de lavado de fondos del narcotráfico. “Que un presidente firme la extradición, que no está basada en derecho, sino porque tuvo presiones, no es más que un presidente miserable, esa es la única palabra”, dijo Portillo al comparecer ante el Tribunal Undécimo de la Torre de Tribunales.
El exmandatario acudió a la sede de los tribunales para firmar el libro de procesados y acreditar su permanencia en el país ante la solicitud de extradición. Según Portillo, Colom respondió a intereses de la familia Gutiérrez Bosch, propietaria de un emporio alimenticio-inmobiliario, con la cual tuvo una fuerte rivalidad durante su gobierno.