En todo el mundo crece la preocupación por las sociedades secretas criminales chinas, que se conocen como "triadas".
A diferencia de la mafia italiana, las triadas tienen una organización menos rígida y jerárquica.
El "hermano mayor" al frente de la organización no tiene por qué estar al tanto de todas las actividades criminales de los subgrupos ni se necesita su permiso para actuar.
Los propios dirigentes de estas organizaciones son a menudo exitosos empresarios que desarrollan su actividad en la legalidad y tan sólo median en conflictos como máxima autoridad. Las "triadas" actúan allí donde hay una comunidad china.
Los empresarios chinos son a menudo víctimas de extorsiones en concepto de seguridad. De acuerdo con los expertos, las triadas a menudo usan los restaurantes y empresas chinos como tapadera.
Uno de sus principales ámbitos de negocios es el tráfico de personas. A través de los países de Europa del Este se hace llegar a inmigrantes chinos a Europa.
Existen sin embargo diferencias entre los sindicatos del crimen y los grupos rituales de la tradición clásica de las "triadas".
En China existen estas asociaciones secretas desde el siglo XVII y su nombre se remite al símbolo triangular de uno de los grupos, el "Sanhehui".
El símbolo describe la unidad entre el cielo, la tierra y el ser humano y fueron los colonizadores en Hong Kong los primeros que hablaron de ellas.
En un principio eran hermandades de ayuda mutua, según se desprende de documentos histórico.
Los miembros masculinos son admitidos a través de un ritual que simboliza el viaje por la Tierra de la Muerte y el Renacimiento.

