La policía de Zimbabwe y seguidores del presidente del país, Robert Mugabe, expulsaron de sus tierras y amenazaron el pasado fin de semana a más de una decena de los pocos granjeros blancos que aún quedan en el país, dijeron ayer miércoles portavoces de las uniones de empresarios agrícolas.
Algunos de los expulsados tenían órdenes judiciales que les permitían permanecer en sus propiedades pese a las ejecuciones de expropiación que pesaban sobre ellas, puntualizó Christopher Jarrett, de la Alianza de Granjeros Comerciales de África Meridional (Sacfa).
Según Jarret, el ciudadano sudafricano Gary Godfrey, propietario de un gran criadero de pollos y otras aves de corral de Bulawayo, provincia de Matabelelandia Sur, huyó y se encuentra en paradero desconocido desde que la policía bloqueó el establecimiento.
“Godfrey sigue sin aparecer por la granja y la policía aguarda que vuelva para arrestarlo. Nadie sabe lo que puede llegar a pasar”, dijo.
“Es totalmente ilegal, incluso en el marco de la ley zimbabwense”, recalcó en una entrevista por teléfono desde Bulawayo, el portavoz de Sacfa, quien puntualizó que la policía van acompañadas por miembros de la Unión Nacional Africana de Zimbabwe Frente Patriótico de Mugabe.
En la provincia de Mashonalandia Este, una anciana, propietaria de una pequeña granja, también ha sido expulsada de sus tierras, añade el texto, que se lamenta de que “todo esto ocurre en un momento en que los ojos del mundo están concentrados en África debido a la Copa Mundial” de fútbol.
